27 de octubre de 2009

¿Y ENTONCES?

¿Les he contado que he vuelto a estudiar?. Bueno pues y cuando tengo muchas cosas que hacer, me pregunto por qué tuve esa genial idea, pero como diría mi padre: "metió la cabeza, ahora el resto". Y entre todo lo que uno puede aprender de nuevo, ahora creo que sé como ser una intensa cínica y no morir en el intento gracias a una profesora a la cual llamaremos de ahora en adelante: "la flaca".

La flaca ha sido todo un instructivo de cómo dictar clases sin hacerlo, de cómo hacer sentir ignorante al resto de la humanidad y sin embargo, permanecer incólume cual estatua del Parque Nacional. Nos ha rajado a todos en la primera vuelta a falta de ser creativos y ahora cada vez que debo presentar un trabajo pienso en lo que ella querría y no, en lo que a mi me parece, lo cual me lleva a especular acerca de ese fabuloso método de cohesión al cual nos ha sometido y que sin lugar a dudas, ha dado resultado!!!.

Sin embargo, la admiración es "desear" estar en el lugar de alguien, de sus pensamientos, de su lugar en el mundo y pues si no es eso, ¿qué será?; ¿angustia existencial ante la perdida de la materia?, ¿odio visceral? o peor aún, ¿el desencanto de la intelectualidad?, será que me afianzo en mis pensamientos y ¿reconsidero la opción de la admiración? y así, sin que me diera cuenta, que intensa se puso la clase.

Dibujo: Maria Eugenia Perez de Arce.

21 de octubre de 2009

CANTINFLADA

No miento.
Acabo de leer un trabajo que empieza así:

"Como primera medida debo dejar en claro que en un principio..."

y sigue,
"a la medida que fui adentrando en el tema..."

y pro-sigue,
"en un consenso social medio tácito..."

Y al final no sabía si ponerle buena nota por hacerme reír.

15 de octubre de 2009

ACLARACIÓN






No crean. Esto no siempre es así.

3 de octubre de 2009

¡¡A MI!!


!!!!!!!!!!!Y eeessstass sssonnn las maaañaniiitaaaass que caaannn-


ntaaaba el reyyy Davíiiii!!!!!!!!!!